Saturday, January 10, 2009

Daniel Moreno Morales

Antes de despedirnos en Río de Janeiro, intercambiamos la música que teníamos a mano con Danielito. Yo le pase, entre muchos otros a la fantástica cantante de Pop Koreano, Yozho (De donde sacaste esto?) y él me entrego, encubierto entre muchos otros, el regalo de Cassandra Lange. Tanto me gustaba Cassandra que escribía en una época usando un seudónimo inspirado en ella Cassandra Lounge. Y como tantas otras cosas, me olvidé.

Todavía recuerdo nuestro re-encuentro en un viaje en tren. Era uno de esos viajes aburridos que hacía desde New Haven a New York para escaparme del pueblo a la ciudad y siempre llevaba música. Allí nos re-encontramos. Mi ipod suffle decidió que era hora de volvernos a escuchar y allí estaba de pronto en un viaje lleno de recuerdos. De los buenos.

Hoy sentada en mi escritorio vuelve a mi con toda su potencia como si los años y las cosas nunca hubieran pasado.