Tuesday, May 31, 2011

She wants revenge

Those who worked to produce the Report of the Chilean National Commission on Truth and Reconciliation were humbled by the generosity shown by the relatives of the victims they met. Certainly, many of them asked for justice. Hardly anyone, however, showed a desire for vengeance. The Report ends with the obvious overly-repeated sentence: “Most of them stressed that in the end, what really mattered to them was to know the truth, that the memory of their loved ones would not be denigrated or forgotten, and that such terrible things would never happen again.”

Thanks to my love one for getting me tickets to a show of “She Wants Revenge.” It’s just fascinating how much he gets me without even trying… maybe real love is made of simple and random circumstances. In any case, I plan to enjoy every single one of them as long as they last; and for the record, I really want revenge.

Thursday, May 26, 2011

Eichmann in Jerusalem

Hace tiempo que no leía un libro que me emocionara tanto. Me lleno de preguntas, de interrogantes; pensé mucho, tal vez demasiado. Me junte con gente que no veía hace tiempo porque tenía tantas, pero tantas, ganas de compartir lo que había leído. Es verdad que iba a discutirlo en clase con mis alumnos que son buenos, muy buenos, pero quería conectarme con la profundidad filosófica del argumento sin dejar a un lado mi sensibilidad.

Como mujer, como judía, como alguien que vive en la diáspora, como nieta de un judío polaco inmigrante, y como alguien que sigue sin entender del todo la cuestión judía, Eichmann me llena de angustia. Después de leer el libro me moría de ganas de ir a abrazar a mi zeide; pero él ya no esta y yo estoy lejos.

Mi zeide que llegó a la Argentina en barco escapándose del horror nazi. Mi zeide que lo perdió todo, y que sólo nos pidió que nos casáramos con "muchachos judíos." Incluso al escribirlo puedo escuchar su acento, tan pronunciado y dulce. Su pedido siempre me pareció cómico y obvio; pero después de leer a Arendt, lo entiendo. Frente a la profundidad del sufrimiento, logramos comprender aquello que en la superficie nos parece absurdo.

¿Cómo culpar a alguien como la tía Rebeca que después de sobrevivir a un campo de concentración se convirtió en una sionista radical? Después de lo que vivió no quiso nunca más, vivir en un estado que no estuviera gobernado por judíos. Vuelvo a pensar en mi zeide a quien después le toco volver a perder un hijo, mi papá, en manos de otra dictadura.

The holes of oblivion do not exist. Nothing human is that perfect, and there are simply too many people in the world to make oblivion possible. One man will always be left alive to tell the story.


Politically speaking, it is that under conditions of terror most people will comply but some people will not, just as the lesson of the countries to which the Final Solution was proposed is that “it could happen” in most places but it did not happen everywhere. Humanly speaking, no more is required, and no more can reasonably be asked, for this planet to remain a place fit for human habitation.

En toda mi puta educación judía en la Argentina, nunca leímos ni a Arendt ni a nadie que analizara o pensara acerca del Holocausto con alguna profundidad. Leímos lo obvio, que no por ello fue menos terrible. Por suerte mi vieja nos trajo Maus, y otros libros que lo hicieron un poco más interesante y tal vez, aunque no estoy segura, menos trágico. Todavía recuerdo que las viñetas que más me sorprendieron describían la intención del abuelo de enseñarle a su nieto como construir un bunker. La reacción de sorpresa y gracia que el nieto manifiesta reflejaba las respuestas que mi hermano y yo teníamos frente a los comentarios de mi zeide. “Los judíos siempre tenemos que estar preparados a escapar.”

Todo siempre me parecía una exageración. Después vinieron la Embajada, y la AMIA, y ya deje de decir y creer en muchas cosas.

La verdad es que estos días me obsesiona pensar en el significado de la libertad. Sé que esta no es una nueva obsesión porque hace años que escribo en un escritorio desde el cual se puede leer la respuesta de Pérez-Reverte:

“Es lo que yo llamo la carrera del prisionero. El ser humano está de rodillas, como un prisionero ante su verdugo. El universo nos tiene puesta una pistola en la sien y al final siempre aprieta el gatillo. Puede apretarlo con un tsunami, con el atentado a las Torres Gemelas, con el sida, con la vejez. La diferencia está en que hay seres humanos que se quedan de rodillas esperando el fin con resignación, o que buscan congraciarse con el verdugo. Y hay otros, los menos, que intentan echar a correr. Intentan ser libres y vivir durante quince metros. Es muy poco, porque el tiro al final llega igual. Pero durante esos quince metros que corre, el ser humano es libre. Esos quince metros se llaman amor, amistad, dignidad, decencia, caridad, honradez, coraje, compasión, solidaridad. En esos quince metros, aparentemente muy cortos, el ser humano puede hacer muchas cosas importantes. Toda la diferencia entre los hombres, para mí, reside en cómo corre o no corre esos quince metros. Eso es el libre albedrío posible dentro de las reglas generales de un cosmos que no tiene sentimientos.”

Tuesday, April 26, 2011

Ayer no dormí y hoy me levanté leyendo el Nunca Más.
Para conectarme con la vida, me compré una planta.

"Si la vida en el campo era una pesadilla para cualquier detenido, la situación se agravaba para los judíos, que eran objeto de palizas permanentes y otras agresiones, a tal punto que muchos preferían ocultar su origen, diciendo, por ejemplo, que eran polacos católicos." (CONADEP. Legajo N 30248)

Saturday, February 12, 2011

Así como hay gente que lo es todo, hay gente que es la nada me dice Marcos con su tono matter-of-fact. Desde que empezó febrero no he parado de laburar, fines de semana incluidos, y lo peor es que no veo un hueco para respirar hasta la semana que viene. Estoy débil y sensible y por las noches salgo a tomar. La bebida me da paz, me relaja, me distrae. No hay nada mejor que olvidarse para poder vivir.

Sunday, January 30, 2011

Tengo tantas ganas de nadar y hundirme. Que las cosas me dejen de pesar y flotar. Quiero estar en el agua, quiero flotar hasta que llegue una marea enorme y me lleve a otro lugar. Quiero amanecer más liviana y menos sola.

Saturday, January 29, 2011

Feliz cumpleaños

Querido Jorge,

Después de este email no te vas a poder quejar conmigo por el silencio. O el desplante de no poder ir a verte cuando viniste a Buenos Aires por unas horas. Te estoy escribiendo el mismísimo día de mi cumpleaños. Si. Hoy cumplo años y estoy RE feliz. Medio loco. A las mujeres de más de treinta les suele dar pudor cumplir años. A mi no. O, este año, estoy contenta.

No sé bien porque, porque para ser honestos hay tantas cosas por definir, por pensar, por escribir, por planificar. ¿Será que me gusta mucho la vida y eso es suficiente? Sí, la verdad es que puede ser que eso sea todo. Ser feliz. Y lo soy.

Ayer decidí hacer una oferta para comprarme un loft en el centro de Chicago. Me da miedo. La verdad es que no tengo nada de ganas de quedarme a vivir en Estados Unidos, pero me sigo quedando, y el mercado es bueno, y mi tío es mi tío, y nunca le puedo decir que no a mi tío, y así estoy. Estrenando, como regalo de cumpleaños, mi hogar propio en un lugar tan lejano a Buenos Aires.

Estoy rodeada de amigos. Los tipos me siguen dando pánico. Quiero estar en relaciones, pero cuando alguien se empieza a enamorar y me lo dice, entro en pánico en forma literal y me voy. Me voy. No creas que te lo hice solo a vos. Agarro mis cosas y me voy. No es de auto-suficiencia, es de pánico total.

En fin. Quería saludarte, como que te extraño y quiero que volvamos a escribirnos. Me imagino que Suecia esta oscura y fría. Amo el país, pero nunca me arrepentí, ni un poco, de haber dicho que no a esa oferta laboral de por vida. El clima importa bastante y los amigos más. Durante muchos años pensé que la patria era tomar mate con los amigos en cualquier lugar del mundo. Ahora me doy cuenta que es hablar tú idioma, y conocer tus calles.

Tengo ganas de verte. Hasta puedo organizar que vengas a dar una charla pronto. Quiero que me consigas un trabajo en IDEA en Nueva York. Necesito volver a irme porque me empiezo a sentir cómoda, y cuando estoy bien no puedo escribir. No me sale nada. La falta de angustia no me sirve para escribir.

Te quiero, eso era lo que quería decirte, el resto es nada.

¡Feliz cumpleaños a mi!

Monday, January 10, 2011

Mails viejos

Ayer volvió Brenda de Barcelona.  Tuvimos una cena, brindis retrasado de año nuevo, todos los que no nos habíamos visto. Estuvo muy bueno. Ya llegada la noche, en un momento en el que debería haber estado de regreso en casa porque hoy me tocaba madrugar y estoy aniquilada, charlé un poco con Brenda. En un rincón, en español, emocionada, me dijo lo importante que había sido el mail que le escribí. Yo recordé haber escrito algo muy personal, pero no el contenido.


Amiga,

Ya son casi las 12 de la noche en Chicago. Mañana temprano salgo para Buenos Aires. Cuantas emociones juntas. Es increíble lo que siento cada vez que me toca volver. Los nervios, las ganas, los miedos siguen intactos a pesar de que ya llevo ocho años sin vivir en Buenos Aires. Estas sensaciones deberían servirme para pensar que tengo, quiero volver, pero algo me sigue anclando aquí. No sé que es, y ya no es más un quien, o mejor aún, soy yo misma, me quedo por mi.

Hoy fui a cenar con Laura (que vino con Alex que es como un attachment que uno nunca sabe si va a llegar o no) y Jennie. Fue feo, un horror. Debo aprender a no ir a las cosas que no quiero. Como una idiota me sentí obligada y la pase mal. Estaba enojada porque tuve que arreglarme todo el día sola para hacer cosas, dejar el auto en Hyde Park, volver en taxi a casa, otro taxi para la cena. Me molesta que nadie se ofrezca a nada. Laura es increíble, y generosa, pero tienen esa forma de hacerte sentir los favores que me dan ganas de no pedir nada.

En un momento me fui al baño y lloré. Hace tiempo que no lo hacía. Me hizo bien. Tenía ganas de irme, muchas, me sentía ajena. El llanto me volvió a mi, me hizo muy bien. Me puso contenta, feliz. La verdad es que estoy feliz. Sé que me toca tomar muchas decisiones, pero tengo tiempo, estoy haciendo algo que me gusta, en un lugar que disfruto y me siento muy querida. Siento que hay gente que me quiere mucho y eso me hace bien.

Te extraño un montón. En ese momento en el baño tenía unas ganas locas de hablar con vos. Te quiero, me gusta nuestra amistad, esa posibilidad de intercambiar sensaciones profundas con libertad. Ese cariño y respeto.

Pronto llegarán los amigos a Barcelona y empezaras un año nuevo rodeada de afectos. Me alegra mucho y me gustaría estar allí contigo. Quiero que sepas que te deseo lo mejor, la felicidad, la alegría, la vida.

Ya nos vemos al regreso y nos ponemos al día y me cuentas todas tus aventuras. Aquí también pasan cosas, y van a seguir pasando más aún cuando volvamos a estar juntas.

Desde una Chicago invernal.

Tú amiga