Tuesday, September 29, 2009

You shook me all night long

Con Nico no tenemos mucho en común, más bien nada, y creo que por ello nos llevamos tan bien. Es el tipo menos pretencioso que conozco, pero costumbrista. Nico no tiene treinta años y ya esta casado (hace dos años) con una mujer fabulosa. Son de esas parejas que no tienen nada que ver conmigo, se fueron de luna de miel a Miami y a Disney (¿quién se va de luna de miel a Disney?) pero con las que la paso excelente. Nos divertimos juntos. No se bien de que hablo, me imagino que de cosas bastante cholulas, aunque la última vez que estuve en Buenos Aires tuvimos una charla política interesantísima. En algún lugar, Gise, la mujer de Nico, y él representan al votante medio, educado, clase-media alta de la capital, y escuchar algunos de sus reclamos, así como su visión de la política es muchas veces esclarecedor.
Todo esto para contarles que Nico me regalo un CD con la música que escuchamos en su auto en Buenos Aires la semana pasada cuando íbamos a comer. Vez, Nico tiene esas cosas buenas de mi mamá, sabe escuchar. Nico me escucho decirle que me gustaba mucha la música y sin decirme nada, ni esperar una ocasión especial, me grabo el CD y me lo regalo. Así fue que me traje este CD a Chicago.
Ayer me tocaba manejar sola por dos horas. Me agrada manejar, es mi momento zen a la Jon Stewart, pero por momentos me canso. Y después de una hora, un poco embolada, porque manejar en las rutas Yankees –cuando no nieva-- es muy embolante, apareció (mi ipod estaba en shuffle, dos de los mejores inventos de la historia contemporánea) You shook me all night long…. Fui muy feliz.

Saturday, September 19, 2009

You know what the Midwest is?
Young & Restless

Thursday, September 17, 2009

Fernando Henrique Cardoso en Yale


Ayer fui a una charla del ex Presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso (1995-2003). Tenía muchas ganas de ir porque las charlas de ex Presidentes, Ministros, en general de Economía, y otras figuras que ocuparon cargos ejecutivos suelen ser interesantes una vez que están fuera del gobierno y no piensan en volver. Pasan a ser interesantes porque pueden decir la verdad sin tener que pensar en las consecuencias políticas de sus palabras y además el paso del tiempo les ha permitido reflexionar, ver sus acciones en perspectiva. A su vez, cuando estas charlas se dan en el exterior a un público en general reducido, en este caso no éramos más de cien personas, que escucha los oradores se distienden y comparten “infidencias” o se dan licencias que se limitan en otros contextos.
A diferencia de otros ex Presidentes, Cardoso era un intelectual y prestigiosos sociólogo en Brasil antes de llegar a la Presidencia. Su libro “Dependencia y desarrollo” sin lugar a dudas marco a generaciones de pensadores, y desde ya a quien escribe. Leí el libro en la facultad hace tiempo, y lo volví a leer de nuevo en el doctorado para encontrar allí una potencia de pensamiento que siempre me atrae.
La charla que dio ayer era acerca de la crisis global mundial. Yo hubiese elegido otro tema, pero la verdad es que estuvo muy bien. Aunque leyó la presentación, hizo pausas para compartir anécdotas que siempre constituyen lo más interesante en estas presentaciones. En sus comentarios se notaba que había pensado acerca del impacto de las nuevas tecnologías, la crisis, y que tenía una visión clara acerca de la globalización.
Computadoras y favelas: Contando acerca del uso de nuevas tecnologías en favelas comentó como muchos jóvenes aprenden inglés sin ir a clase. Más allá de las limitaciones que aprender “solo” y a través de “videojuegos” es interesante pensar como se puede motivar a los niños a aprender. También hablo de cambios en el vocabulario donde palabras en inglés se mezclan con el portugués. Si bien me imagino que esta forma de expresión encarna a la muerte para los puristas de la Real Academia Portuguesa; para mi es una belleza, una muestra de ritmo, cambio, libertad.
Relación entre el ejecutivo y el FMI: “Cuando uno llama al FMI no obtiene repuesta, entonces llama al Presidente de USA. Y dependiendo del país, la credibilidad, y el contexto político, uno puede ser atendido. Ahí es cuando uno pide ayuda. Solo cuando el Presidente de USA llama al FMI es que alguien devuelve el llamado a tiempo.”
Trillones de dólares. Durante la charla Cardoso hablo de la aparición de “trillones de dólares” para explicar como esta crisis es acerca de dimensiones que desconocemos. “Cuando yo tuve que negociar toda la deuda de Brasil, 700 bancos, el total era de 48 billones de dólares. Hoy un solo ciudadano en USA se ha endeudado por 65 billones.”
Hablando de Bernie Maddof después de la charla, Andrés me hizo un comentario interesante: “Pensar que un solo tipo, blanco y de trajo, ha robado más dinero que todos los tipos que están encerrados en todas las cárceles del mundo.”
Globalization is here to stay. Esta fue la respuesta a una pregunta estúpida que se le hizo. No importa si te gusta o no la globalización, es un hecho. Por lo tanto, si te interesa actuar para transformar la realidad no podes negar la existencia de este fenómeno.
Desigualdad no subdesarrollo. “No creo que Brasil sea un país subdesarrollado, sino que creo que no es un país justo.” (“It is not an underdeveloped country, but an unjust one.”)

Sunday, September 6, 2009

loco, basta con los nervios




Siempre me olvido, pero un par de días antes de volver a Buenos Aires, y ya van siete años, me pongo ansiosa.  Me cuesta, dormir, hablo mucho, no quiero armar la valija, y me deprimo porque tengo mucho trabajo y pocas ganas de trabajar.
Debería empastillarme.
La verdad es que me cansa la ansiedad.
Hoy, en menos de media hora, me comí todas las calorías de todo un día. Que lindo que es volver.

Saturday, September 5, 2009

ob-gyn


No me gusta ir al doctor. A ninguno. Lo detesto. Odio las medicinas, los olores, la enfermedad, el miedo-pánico a que descubran que algo esta mal conmigo. Algo, que suele suceder. Por eso, si no me siento mal, no voy al médico.
Sé que no esta bien y que la idea de la medicina preventiva, es decir prevenir antes que curar es de lo mejorcito que hay. Pero, bueno, a esta altura sé –y eso que no se muchas cosas—que lo mío no es la prevención. Por ello, después de cuatro años, horrible I know, hice una cita con el ginecólogo para hacer un pap (esa rutina que las mujeres debemos hacernos, por lo menos, una vez por año).
Como no podía ser de otra forma, mi irregularidad me jugo una mala pasada y me indispuse un día antes de mi visita. Junte coraje y no solo cancelé el appointment, sino que hice en el momento hice uno nuevo. Hoy fui. No tengo los resultados pero me siento bien por el solo hecho de haber ido. Cada uno tiene sus pequeñas e inexplicables victorias. Ir al ginecólogo es una de las mías.
Ahora, si un test de rutina para alguien sano (es decir, sin complicaciones, sin medicaciones, enfermedades, antecedentes, ya ni siquiera fumo) requiere llenar 3 formularios y firmar 7 consentimientos, no quiero pensar lo que debe ser para alguien, digamos, embarazada? Uno va con un abogado al hospital?
Antes de ir a la clínica tuve que llenar tres formularios on line:
1) Historia médica
2) Datos generales
3) Consentimiento para pasarle factura a mi obra social
Cuando llegue a la clínica me dieron dos formularios más:
4) Creo que era algo así como que si me moría ahí mientras me hacían el test no era culpa de ellos.
5) Me avisaban que ya no trabajaban más con un hospital que figura en el formulario anterior y tenía que decir que me habían informado.
Mientras esperaba para ver a la enfermera, ya que para ver a la doctora tenía que esperar tres meses, otra enfermera –con menos título por supuesto—me peso, tomo la presión, y me volvio a preguntar todo lo que había contestado en el formulario de historia familiar.
6) Volvio a imprimir el formulario y me lo hizo firmar
7) Me dio otro formulario que a esta altura firme sin mirar… todo esto por un pap?
En pelotas, si, lo único que tenía puesto eran las medias. Nada menos erótico que estar en bolas con las medias puestas en una camilla entro la doctora. Me recuesto en la camilla y me dispongo a cerrar los ojos cuando la veo. En el techo hay una imagen estratégicamente colocada para ser vista mientras te meten la mano allí abajo.
“It’s a peaceful image, isn’t it?”
Pense: Are you fucking kidding me?
Dije: “I guess it is.”