A veces me entusiasmo y pienso que debería ser blogger. Pero no. No me gusta ventilar mi vida privada, y para inventar cosas mejor me las quedo yo solita. Que feo y que lindo que es todo a la vez. Acá no para de llover y leo que todo el mundo se embaraza –sino tengo a mi mamá que todo el tiempo me cuenta de embarazos. Parece que la soledad es un destino para los que hemos sido engañados. Por momentos idealizo a todas las parejas. Es decepcionante, ni bien empezas a interactuar todo se va a la mierda. Yo no le creo nada a nadie, pero enamorarme, creo que quiero. No estoy tan segura de que alguien quiera quererme.