Sunday, January 17, 2010

What if?


A veces no me perdono, y me pregunto, que hubiera pasado si… en este caso, hubiese cerrado los ojos y dejarme besar. Roberto era/es increíble, inteligente, divertido –para mi es muy importante poder reírme, y él me hace reír, además también es latino, lo que me permite compartir mucho, y hablar en español.
Sin embargo, físicamente no esta “nada” bien, es flaco, pero casi no tiene pelo en la cabeza y tiene mucho pelo en todos los otros lugares. La descripción física no hace justicia al hecho de que cuando uno lo ve, he’s a big no, no. Además, después de my ex  super hotboyfriend me costaba. No es que me gusten mucho los lindos, o si, pero es que no podía sentir ningún tipo de atracción física.
Y ahora nos encontramos en la misma ciudad, de nuevo, y cuando pienso en él en teoría me gusta.  Sé que después en la práctica las cosas son más complicadas. Parte del problema es que yo pensaba en “marido” cuando debería haber pensado, como ahora, en “veamos”.
Cuando volví a Chicago tenía muchas ganas de una relación seria y llame a Roberto al instante. Una de las tantas cosas que no le perdono a mi ex es no haberme avisado que me estaba metiendo unos cuernos longitudinales cuando empecé a salir con Roberto.  Estoy convencida que de haberlo subido lo hubiese besado y acompañado a su casa a ver “la vista” de su departamento. Como si no conociera el skyline de Chicago.  Igual, yo siempre le doy puntos a los hombres por intentar.
Cuando volví lo llame y al toque me hablo de ella, su novia.  La verdad es que es serio porque llevan más de un año y viajes y me imagino cierta convivencia juntos. Ahora que lo pienso no me extraña que hoy la vea en su casa cause’ they moved in together. Me gusto, aunque en su momento me angustio que me haya dicho que nos teníamos que encontrar para presentármela.
El, es “mucho” más judío que yo. On paper we are equal, es más, mi apellido es “mucho” más judío que el de él pero yo no voy nunca al templo, y festejo una vez cada 10 años un shabbat por razones que siempre son ajenas a mi.  Ahora que lo escribo (y por lo tanto lo pienso) creo que él estaba buscando una “esposa” y a mi ese tipo (de tipos judíos) me dan pánico. Las “esposas” me dan pánico. Algo que tiene que ver con mi mamá sin lugar a dudas.  Hablo del judaismo porque hay un enigma para mi en hombres super cool e interesantes que se vuelven “judíos” con el tiempo y se buscan minas “super religiosas” para casarse y tener hijos.  Woody Allen, please?
Mi ex amigo Ariel se caso (ya es papá) con otra Jewsih American Princess que come kosher, igual que la de Roberto.  Obvio que ninguno de los dos come kosher,  y eso es big.  No que uno no pueda cambiar por amor, pero seriously? Bancarse semejante imposición religiosa.  La novia seria de Roberto ni siquiera come en lugares que no son kosher, lo que hace imposible, tomarse un café juntos.  Mi amiga Irina cree que es culpa nuestra por ser tan ateas. Puede ser, no me importa, yo no creo que me banque comer kosher por amor.
Y asi estamos, mis posibles ex encarcelados en la prisión de la Idishe mame que los atrae a mujeres kosher, y yo, como decía mi bobe sola “porque soy muy independiente y discutidora y así no me voy a casar nunca”.  Amén.
Espero poder probar que pasaría si él la dejase y yo cerrase los ojos. Tal vez estaríamos juntos. Porque así como no creo en nada, me encantaría casarme en forma judía: “el toldito” como decía mi psicoanalista y la copa me gustan mucho. Igual, a esta altura, all I want and need is love.  Las instituciones religiosas (y civiles) me tienen sin cuidado.