Y volvemos después de un viaje de lo más vicioso a la más viciosa de las ciudades, New York City. Estoy MUY intoxicada. Hace tiempo que no veía tanto arte y fumaba y tomaba tanto (todo legal, of course). En el mientras tanto paso de todo, la noche anterior casi me mato de una angustia suicida profunda, pero en lugar de empastillarme me escape a Manhattan a ver a mis amigos y me llene de todo.
Aprendí que cuando vuelva a conocer a uno de esos Jewish investment bankers voy a pensar en “Armani, Prada, Gucci” en lugar de pensar todo lo que no saben y no les interesa del mundo. Me reencontré con mi costado más mamá, más fashion, con deseos de tener mucho dinero. Si Julián no se hubiese venido a verme especialmente. Si no hubiese cambiado su viejo BMW de ocho meses por una coupe el día anterior para impresionarme… y funcionó. Patricio tiene razón, las minitas aman los payasos y la pasta del campeón.
Hoy me voy con Jeff a ver como se hace un tatuaje. Para un date es de lo más original y freaky que he vivido. Pero ahora vivo. Si se llega a tatuar mi nombre me subo a mi auto y no le hablo nunca más. This is, after all, our 3rd time together… what’s wrong with me? Am I that good in bed?