“Como siempre, me traes a un lugar al que quiero volver,” me dijo Dani mientras nos despedimos. Un radio taxi la esperaba en la puerta, mientras yo miraba libros sin ver. Quise evitar la sensación de despedida, de pérdida, preferí actuar como antes, cuando nos veíamos seguido. Ya no hablamos (tanto) de cuando voy a volver. Algunas cosas se aprenden en los silencios.