Monday, January 3, 2011

Tanto viajar, tanto pensar, tanto vivir, tanto morir, para sentir que uno quiere volver a ese lugar del que se fue. O el lugar del que se escapo que en mi caso es lo mismo. Ya volví, llegue ayer, y después de una noche y un par de horas, vuelvo una vez más a preguntarme, ¿qué hago acá? Mi espíritu crítico –o ganas de romper las bolas como me diría Julián—son sorprendentes. En Chicago hace frío, pero por lo menos no nieva. Hoy camine sonriendo al trabajo, soy patológica, pero estar lejos de mi mamá, me hace feliz.