Querido Jorge,
Después de este email no te vas a poder quejar conmigo por el silencio. O el desplante de no poder ir a verte cuando viniste a Buenos Aires por unas horas. Te estoy escribiendo el mismísimo día de mi cumpleaños. Si. Hoy cumplo años y estoy RE feliz. Medio loco. A las mujeres de más de treinta les suele dar pudor cumplir años. A mi no. O, este año, estoy contenta.
No sé bien porque, porque para ser honestos hay tantas cosas por definir, por pensar, por escribir, por planificar. ¿Será que me gusta mucho la vida y eso es suficiente? Sí, la verdad es que puede ser que eso sea todo. Ser feliz. Y lo soy.
Ayer decidí hacer una oferta para comprarme un loft en el centro de Chicago. Me da miedo. La verdad es que no tengo nada de ganas de quedarme a vivir en Estados Unidos, pero me sigo quedando, y el mercado es bueno, y mi tío es mi tío, y nunca le puedo decir que no a mi tío, y así estoy. Estrenando, como regalo de cumpleaños, mi hogar propio en un lugar tan lejano a Buenos Aires.
Estoy rodeada de amigos. Los tipos me siguen dando pánico. Quiero estar en relaciones, pero cuando alguien se empieza a enamorar y me lo dice, entro en pánico en forma literal y me voy. Me voy. No creas que te lo hice solo a vos. Agarro mis cosas y me voy. No es de auto-suficiencia, es de pánico total.
En fin. Quería saludarte, como que te extraño y quiero que volvamos a escribirnos. Me imagino que Suecia esta oscura y fría. Amo el país, pero nunca me arrepentí, ni un poco, de haber dicho que no a esa oferta laboral de por vida. El clima importa bastante y los amigos más. Durante muchos años pensé que la patria era tomar mate con los amigos en cualquier lugar del mundo. Ahora me doy cuenta que es hablar tú idioma, y conocer tus calles.
Tengo ganas de verte. Hasta puedo organizar que vengas a dar una charla pronto. Quiero que me consigas un trabajo en IDEA en Nueva York. Necesito volver a irme porque me empiezo a sentir cómoda, y cuando estoy bien no puedo escribir. No me sale nada. La falta de angustia no me sirve para escribir.
Te quiero, eso era lo que quería decirte, el resto es nada.
¡Feliz cumpleaños a mi!